Menu
29/03/2020
A+ A A-

Columnistas invitados/Guest columnists

La OEA, centro político de Las Américas

La Organización de Estados Americanos, OEA, fue el último escenario del constante enfrentamiento hemisférico entre los que defienden la democracia sin apellidos y quienes promueven el Socialismo del Siglo XXI.

Para sorpresa de muchos, entre ellos este columnista, el reelecto secretario general, Luis Almagro, defendió a ultranza la libertad y los derechos humanos durante su primera gestión. Al principio de su mandato parecía que seguiría las huellas de su predecesor José Miguel Insulza, un personaje que durante su comisión, como se dice coloquialmente, trato de estar en óptimas relaciones con Dios y con el Diablo, aunque sin dudas su corazón le tiraba a favorecer al último.

Almagro, como apunta mi colega Iván López, tal vez no cumpla todas las expectativas que alguno tenemos para esa importante posición, que evidentemente se hará más significativa con el tiempo, pero ha demostrado, hasta ahora, sin caer en extremos, que no hace concesiones a quienes trabajan a favor del quebrantamiento de nuestras prerrogativas ciudadanas.

La OEA, es un centro de debate político y económico, pero desde que el castrismo mostró sus ambiciones imperiales en 1959, ha sido el tablado principal de los antagonismos entre la libertad y las dictaduras ideológicas, situación que se agudizo cuando Hugo Chávez irrumpió con sus propuestas de Socialismo del Siglo XXI y la diplomacia petrolera, normas que siempre fueron apoyadas por el corrupto Luis Inacio Lula da Silva y los verdugos de Fidel y Raúl Castro.

Hay una realidad incontrastable y es que aunque la dictadura cubana no tiene voz ni voto en la OEA desde 1962, nunca ha estado ajena a las elecciones de su secretario general. Siempre ha tratado de influenciar en las mismas pero en esta ocasión intento por todos los medios en convertirse en el gran elector. Este mandato de la organización hemisférica es particularmente importante y el castrismo teme que Almagro en su segunda encomienda intente ser más severo con los regímenes que no respetan los valores democráticos.

Add a comment Leer más...

Juan Padrón y la Revolución cubana

Pero por encima de cualquier manipulación, la obra artística de Padrón tiene sus valores intrínsecos, que serán los que perdurarán

LA HABANA, Cuba. – Ayer se dio a conocer la noticia del lamentable fallecimientodel destacado cineasta cubano Juan Padrón, creador del icónico personaje del coronel mambí Elpidio Valdés y de otros muchos que alcanzaron merecida relevancia en el mundo de los dibujos animados.

Tuve ocasión de palpar el notable impacto alcanzado por la obra de este ilustre compatriota en circunstancia aciagas para mi persona y en lugares insospechados. Me refiero a las dos temporadas en las que tuve la desgracia de ser hospedado por cuenta del régimen castrista en islas del “Archipiélago DGP” (Dirección General de Prisiones).

Siguiendo una regla implantada desde hace décadas por los comunistas en esos parajes tan poco recomendables, quienes nos encontrábamos allí por motivos políticos teníamos que convivir con reclusos comunes de toda especie. Se trata de una forma deliberada que tienen los miembros de esa secta para incrementar los padecimientos de los cautivos de conciencia.

Pues bien: entre esos compatriotas tan problemáticos con lo que cohabitábamos (ladrones en su mayoría, pero también algún que otro asesino o violador), me llamaba poderosamente la atención el tremendo interés que despertaban en ellos los “muñequitos” de Elpidio Valdés. Los habían visto tantas veces que algunos se los sabían de memoria y, mientras se desarrollaba la acción, no era raro que repitieran íntegramente los diálogos.

Claro que el régimen de La Habana procura manipular los sentimientos patrióticos que pueda despertar el carismático coronel mambí. Igual hacen con la figura de Martí, que han convertido nada menos que en “autor intelectual” de la terrible matanza entre cubanos que fue el asalto al cuartel Moncada. La propaganda oficialista pretende identificar a ambos personajes (el real y el de ficción) con lo que ellos llaman “la Revolución”.

Add a comment Leer más...

El coronavirus socava el precipicio

El nuevo coronavirus ha llegado a una Cuba inmersa en la profunda crisis económica gestada durante los 61 años de Revolución

LA HABANA, Cuba. – La magnitud y la duración de la epidemia son aún imprevisibles, pero sí resultan seguros la agudización de la carencia de liquidez y el acceso a créditos, el deterioro mayor de la base productiva y la depauperación de la ya precaria calidad de vida. Los cubanos no pueden salir a la calle y los dirigentes aparecen en la televisión con nasobuco.

La COVID-19 llegó el 11 de marzo a una Cuba inmersa en la profunda crisis económica gestada durante los 61 años de Revolución. Las complicaciones fortuitas eran imposibles de prever: ahora solo se podrán superar con cambios sustanciales y con la liberación de la capacidad creadora de todos los cubanos, sin la imposición ideológica ni de las fuerzas represivas.

El abordaje de algún transporte y las colas con fricción corporal para comprar papel sanitario, detergente, productos cárnicos, puré de tomate y leche en polvo parecen demenciales, como si los cubanos no tuvieran en cuenta el peligro de contagio, enfermedad o muerte que entraña el nuevo coronavirus.

La mayoría de las personas no tienen otra opción, porque la esporádica oferta y sus escasos ingresos les impidieron garantizar las reservas necesarias para subsistir en el fondo del precipicio económico donde ya estaban. Las autoridades lo llaman “falta de percepción de riesgo”, pero tal cosa no existiría si la población no estuviera sometida al mayor desabastecimiento de productos esenciales desde 2018.

La ansiedad generada por la amenaza del COVID-19 a la salud se acrecentará en el transcurso de los días, cuando la población tendrá que permanecer en sus hogares ―donde casi siempre conviven varias generaciones― sin alimentos y medicinas suficientes. Niños, jóvenes y adultos difícilmente lograrán compartir la tele, el ordenador (si tuvieran), el desayuno, el almuerzo, la comida (sin meriendas por medio), sobrellevar los comentarios, y tratar respetuosamente a los ancianos, que propiciaron la vida, la vivienda y la crianza de los hijos.

Add a comment Leer más...

Notes on the Present Covid-19 Crisis

1. So far as I can discover, opposition parties in the European countries (and elsewhere) are cooperating with the leadership of the party in power by acquiescing in its policies for dealing with the coronavirus pandemic. In fact, the Conservative government of Great Britain is considering inviting representatives of the Labour Party (excluding Jeremy Corbyn) to participate in a national government, though for a limited time only. (A period of four months has been suggested.)

The exception to this pattern is the US Democratic Party, which twice blocked passage of the Trump Administration’s emergency rescue bill costing $1.6 trillion in the Senate by larding it with liberal pork, including increased fuel emissions standards for airlines, Kennedy Center for the Performing ArtsKennedy Center for the Performing Artsexpansion of wind and solar tax credits, other items lifted from the Green New Deal and $25 million for the Kennedy Center as part of a $100 million arts funding. Finally, Democrats and Republicans were able to reach an agreement early Thursday at midnight approving a larger stimulus package costing up to $2 trillion after some of these marginal allotments were added. This Party's obstructive strategy is inspired by Rahm Emmanuel’s maxim about never letting a good crisis go to waste. In this instance, the Democracy is probably overreaching itself. In which case, it may soon discover that the crisis it didn’t allow to go to waste was its own.

2. Le Figaro, the best conservative daily I know of, recently published an interesting feature the newspaper has continued to run for the past several days now. Unfortunately, Figaro doesn’t publish an edition in English, or any other language; its consistently superb contents are available exclusively to people who know French, which is too bad. 

Add a comment Leer más...

Duda despejada

Al ser reelegido Luis Almagro como Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), quedó despejada una de las dudas atribuidas a Ortega en cuanto a las decisiones sobre la solución a la crisis nicaragüense. Si es que hubiese esa duda, porque  los nicaragüenses estamos acostumbrados a sus cambios de actitudes, dependiendo de las presiones que reciba dentro y fuera de Nicaragua.

Recordemos brevemente su cambiante actitud ante Almagro. Después de la violencia y las irregularidades en las fraudulentas elecciones de 2011, y frente a la criticidad al respecto de las misiones de observación electoral de la OEA y Unión Europea, y cuando venían las elecciones de 2016, en el Congreso del Frente Sandinista que le proclamó candidato (por cierto, no ha habido otro), Ortega despotricó contra las misiones de observación electoral, a quienes llamó de sinvergüenza para arriba. Poco después, en la Asamblea General de la OEA que se realizaba en República Dominicana, su embajador en la OEA, y actual canciller, pidió la renuncia de Almagro porque “él mismo con su comportamiento ilegal, irrespetuoso y prepotente se ha autodescalificado y expulsado del cargo ocupado en la Organización de Estados Americanos”. Entonces era por la criticidad de Almagro frente al gobierno de Maduro en Venezuela.

Pero cuando en septiembre de ese mismo año fue aprobada en primera instancia la Nica Act, el mismo embajador de Ortega buscó a Almagro para, finalmente, pocos días después suscribir apresuradamente un acuerdo para fortalecer el sistema electoral, que anticipaba el que se firmó pocos meses después, previa visita de Almagro a finales de 2016. Y Ortega, en las elecciones municipales de noviembre de 2017, volvió a permitir observación electoral, con el mismo Consejo Electoral y mañas, y, claro, su gobierno ganó el 90% de las alcaldías, confirmando así el régimen de partido único, del cual había advertido la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), en junio de 2016.

La otra duda que se atribuye a Ortega, son las elecciones en los Estados Unidos de noviembre próximo. Según esa duda, dependerá de los resultados de esas elecciones para, haya o no renovado el Convenio con la OEA, y según cómo pinte el Presidente elegido en las elecciones de Estados Unidos, ceder o no en las elecciones de 2021algunas de las condiciones para que sean efectivamente democráticas, se adelanten o no esas elecciones.

Add a comment Leer más...